Exploremos los caminos posibles:
- El cliente tiene su propio diseño, por tener su departamento de publicidad (o similar)
o bien su diseñador de confianza. Sería el ideal por varias razones. En este caso, el
único punto a resolver es el tipo y forma de original que el cliente envíe.
- Le proveemos una lista de diseñadores y estudios de diseño de gráfico para que el
cliente haga una elección. Todos estos "recomendados" son profesionales con los cuales
hemos acordado una forma de trabajo, básicamente un standard técnico para la provisión
de originales.
- Finalmente, y como último recurso, proveemos 5 plantillas ("templates" en la jerga) que
el cliente puede adaptar. Es decir, son formas generales que incluyen cantidad y tamaño
de imágenes, cantidad de texto, tipografía, tipo de papel y gramaje, márgenes, etc.
Dentro de esa estructura, se ponen los "elementos" del cliente: su foto, sus textos,
sus datos, su mensaje. Algo parecido a las páginas web pre-diseñadas. No es lo ideal,
pero muchas veces es una buena solución de compromiso.